Para Recordar

- ¿Cómo explicar este evangelio, Señor?
-Simple:  al que esté vacío de sí mismo ¡Yo lo puedo llenar!
MI HISTORIA Y MI DIARIO....

¿Por qué publicar mi vida? Emociones, sensaciones y vivencias tan intimas? ¿Por qué exponerme así ?

PORQUE  HE CONOCIDO A UN DIOS CERCANO, AMABLE Y AMOROSO y no puedo callar...

PORQUE LA VERDAD ESTÁ AL ALCANCE DE TODOS y "todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abre..." (Mateo 7;7)

 
EVANGELIO DOMINICAL Imprimir E-mail
 
DIARIO 2020 Imprimir E-mail

OCTUBRE 26 DE 2020

"Los planes son del hombre, la palabra final la tiene el Señor". Esta frase llega a mi mente ahora que mi vida toma otro giro.

Cuando estaba segura de que el Señor me quería viviendo con mi esposo en otra ciudad con paz y tranquilidad, resulta que las circunstancias me piden quedarme instalada en Bogotá y estoy llena de inquietudes. Mi hija y su novio quieren casarse;  ella tiene 20 años y apenas está iniciando su carrera de medicina; a él le falta un año para graduarse y ninguno tiene un trabajo estable. Como mi esposo y yo estábamos en las mismas condiciones cuando decidimos casarnos, es difícil plantar una buena oposición. Tampoco los vamos a patrocinar. 

Por otro lado mi hijo mayor, Juan Diego, y su novia, se alertaron y también decidieron ocuparse de su futuro.  Así que hace dos semanas mi hijo se fue a vivir y a trabajar con su papá, para empezar a ahorrar, teniendo en cuenta que se gradúa a final de año y no tiene interés en su carrera.

Yo, que por 13 años he sentido el llamado a un ministerio de amor, materializado principalmente a través de  abrazos y cercanía a los demás, me veo cada vez más aislada -y no solo por la pandemia-; Yo que he consagrado repetidamente a mis hijos para el servicio del Señor los veo ahora camino al matrimonio...   

Siento que es un momento muy valioso, propicio para aferrarme a la fe y a la oración, propicio para  "ofrecer sacrificio de alabanza".

Leer más...
 
EL PAN DE CADA DIA Imprimir E-mail

OCTUBRE 26 DE 2020

La recomendación de San Pablo a los Efesios en la  primera lectura de hoy, es algo que el Señor me ha repetido: apartarme de las noticias y las charlas que perturban y contaminan el alma; ¡y cómo es de difícil! los medios nos inundan y nos enredan con un sin fin de tonterías. "Por otra parte, de inmoralidad, indecencia o afán de dinero, ni hablar; es impropio de santos. Y nada de chabacanerías, estupideces o frases de doble sentido; todo eso está fuera de sitio. Lo vuestro es alabar a Dios".

Leer más...
 
LA CENA DEL CORDERO Imprimir E-mail

¿Miedo a Dios? cuántos hemos sido educados en este escondido temor; pues el “descubrimiento” que hizo un ministro protestante te puede hacer cambiar de idea. El libro del Apocalipsis no está narrando un terrible fin del mundo, solo describe la promesa de la plena felicidad con Dios: el cielo abierto, presencia de millares de ángeles y santos; la posibilidad de entrar a un banquete celestial como hijos del Rey de Reyes….y todo esto no se dará en un futuro incierto sino que se hace realidad todos los domingos en la misa. Dios no es un temible juez sino un amoroso padre que respeta nuestras decisiones y espera que en algún momento le prestemos atención… “Mira, estoy a la puerta y llamo; si alguno escucha mi voz y abre la puerta, entraré a él y comeré con él y él conmigo” (Apoc 3, 20) ¡Esto es para hoy!

Puede que tengamos ideas muy equivocadas acerca de Dios; recordemos que los judíos esperaban a un Mesías, líder político y militar, y obtuvieron un Jesús que hizo campaña de misericordia y de amor; Ahora, el Apocalipsis describe el juicio de Dios contra los fuertes y poderosos como la “ira del Cordero”…¿pero que miedo puede inspirar un cordero? Scott Hahn “La Cena del Cordero”.

 
LA HISTORIA DE LIZZY Imprimir E-mail

lizzy1Esta historia de mi vida es muy hermosa pero no la habia publicado aquí ya que fue un regalo especial del Señor para los primeros usuarios registrados en  la página.  Ahora quiero  compartirla con todos.

A finales del 2010, después de ver una  pelicula  sobre la vida de un esforzado y triste misionero, me sentí  agobiada por la cantidad de niños que nacen y crecen en condiciones de miseria y en medio del pecado, y le decía al Señor que ningún esfuerzo era suficiente para aliviar tanto sufrimiento. Le preguntaba si no preferia tener a sus pequeños con Él,  en lugar de verlos sufrir.  Así empezó la historia de Lizzy.

Leer más...
 
« InicioPrev12PróximoFin »

JPAGE_CURRENT_OF_TOTAL