Para Recordar

Yo me acuesto tranquilo y me duermo enseguida,  pues tú, Señor, me haces vivir confiado.

Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.

DIARIO 2013 Imprimir E-mail

ENERO 13 DE 2013

 Ha empezado otro año. Son muchos días en que el Señor no se ha dejado oír y no se ha dejado sentir sino durante brevísimos momentos en algunas contadas mañanas. Mi vida, que en otras épocas se veía continuamente salpicada de eventos –para mí- extraordinarios, el año pasado se convirtió en una cadena de ires y venires rutinarios.

 

Hoy tengo algo que agradecerle especialmente a Dios. Me ha ayudado en medio de la angustia y me ha mostrado su Poder. Mi preocupación empezó a mediados de diciembre, cuando mi hijo Juan Diego, luego de permanecer tres años en el seminario menor, decide regresar. Después de mucho orar, estoy segura de que esta decisión, en este momento, es la mejor para él. El problema es conseguirle cupo en un buen colegio para que termine su último año de secundaria, pues las puertas están cerradas para alumnos nuevos en los últimos grados, y especialmente en el último.

 Empecé a buscar, a llamar y a visitar colegios encontrando que un joven proveniente de un seminario no resultaba competente, aunque sus notas fueran sobresalientes. El latín, el griego y las buenas costumbres no son tomados en cuenta en los exámenes que aplica el Estado para evaluar a los estudiantes y a las instituciones educativas.

 Ayer en la mañana me dirigí, desalentada y sin esperanza, a un colegio excelente en donde el proceso de admisiones empezó hace 6 meses. El rector, un sacerdote muy amable, mostró complacencia cuando le dije que mi hijo venía del seminario; observó las notas, hizo dos preguntas y nos llevó a la ventanilla para iniciar el proceso de matrícula; sin más… sin exámenes ni entrevistas. ¡qué descanso y qué alegría!.

 Más tarde, encuentro este correo de una amiga que sabía de mi preocupación por el asunto del colegio: “justo ahora me venía algo a la mente… te veo caminando y el Señor acompañándote a cada lugar, los dos cansados, agotados; luego viene a mi mente otra escena, el Señor va a un colegio, tú lo acompañas y ya no hay más caminata.......curioso no?”

 Si, es curioso. Es difícil imaginar que el Señor está cerca cuando las cosas no salen bien o cuando no salen como uno quiere. Y también es difícil entender en qué momento Él toma las riendas de nuestros asuntos.

 Gracias a mi amiga Magda por su mensaje y gracias por sus oraciones; Gracias a San Agustín y a la Virgen de Guadalupe, por su intercesión y por supuesto, gracias a mi fiel Jesús.

AGOSTO 18 DE 2013

El Señor nos iluminò respecto a  còmo obtener los recursos necesarios para comprar la finca que tanto quiere la familia. Ademàs nos hizo grandes promesas sobre esa tierra.

Tambièn entendì que el Señor ya recibiò a mis hijos y les darà lo que yo he pedido para ellos...porque "si me los entregas así...sin reservarte nada...  Yo les darè todo..."

SEPTIEMBRE 11 DE 2013

Hoy sali de la casa muy triste porque regañè a mi hija antes de irse al colegio;  Me encontraba sentada participando de una reuniòn cuando una compañera -que es muy dulce-  pasò por mi lado y me abrazò contra su cuerpo mientras me daba un beso en la cabeza; yo sentì tanto amor que la mirè y le dije : "gracias Jesùs" .  Ella sintiò lo mismo.

DICIEMBRE 31 DE 2013  

 Hoy vuelvo a abrir el empolvado diario y esto me emociona.  La inspiración está ahí y siento que tengo algo que contar.  Si no he vuelto a escribir no es porque no quiera sino porque realmente no he podido. Algunas veces me he sentado frente al computador  tratando de hilvanar algunos hechos, algunos sentimientos, algunos conocimientos que puedan resultar interesantes, pero no he podido.

El  2013 siempre será un año importante en mi vida... inolvidable.  Siento que he madurado mucho  por la gracia de Dios, y  a pesar de que muy pocas veces lo sentí o lo escuché sensiblemente, puedo identificar con claridad lo que ha hecho en  mí.  Una nueva paz en mi corazón  y una nueva vida para mi familia,  esto me dejó el año viejo.

LA MUERTE DE MI PAPA

Mi papá era un santo. Todos los que lo conocieron dicen que mi papá era un santo y cada vez estoy más convencida.  Lo que más se admiraba de mi papá era su prudencia; él no hablaba más de lo necesario y creo que hasta se podrían contar las palabras que dijo durante toda su vida.

Era totalmente desapegado de las cosas materiales.  Con el ejemplo nos enseñó a ser honestos y rectos...a no desearle ni hacerle mal a nadie, nos enseñó que lo más importante era Dios. No faltó a la misa dominical mientras  pudo, y  rezó diariamente el rosario hasta su muerte.  Me parece que su excelente salud es la mejor prueba de su puro corazón: en agosto del 2013 cumplió 94 años y para entonces no tomaba ninguna medicina, comía de todo, y se movilizaba –aunque con lentitud- sin  usar  bastón.   El 13 de noviembre se enfermó y lo hospitalizaron tres días; murió el 4 de diciembre luego de varios minutos de respiraciones profundas y ruidosas, pero sin dar siquiera una queja.   Mi mamá y todos los hijos quedamos sorprendidos porque la muerte de mi papá nos inundó de paz, una paz que ha permanecido.  Al día siguiente el sol era esplendoroso y  yo sentía una inmensa alegría imaginando a mi papá en plenitud,  no he podido sufrir aunque lo intente

En los días siguientes a la muerte de mi papá nos llovieron las bendiciones   y en especial,  resultó  un negocio que habíamos buscado todo el año y que era comprar una finca para el descanso de toda la familia. Para navidad ya estábamos instalados en la finca así que  la ausencia de mi papá no se sintió tan fuerte.  Mi mamá ha encontrado mucha paz allí;  ella misma se sorprende porque no  ha sentido amarguras prolongadas después de 60 años de matrimonio.  Por el momento parece que mi mamá no regresará a la ciudad y todos los hijos estamos yendo y viniendo con frecuencia a la finca, que, gracias a Dios, queda cerca.

LOS EJERCICIOS ESPIRITUALES DE SAN IGNACIO

De  febrero  hasta diciembre,  con una reunión semanal de dos horas y  unas guías de oración,  los Ejercicios de San Ignacio en La Vida Corriente  calaron hasta mis huesos,  y, de acuerdo con los testimonios que escuché,  todos los participantes experimentaron cambios radicales en su vida.

Durante las primeras semanas no le encontraba sentido a esa tarea diaria de oración que yo realizaba con  esmero basándome en las guías;  Aunque no faltaban algunas bellas  inspiraciones del Espíritu Santo,  en general me sentía más ansiosa e impaciente que de costumbre.    ¡Tanta ansiedad acumulada!  Todo el año 2012  y lo que llevaba corrido del 2013 esperando alguna señal de mi Jesús,  entre  el  enojo y la resignación. Me sentía como ahogada en los quehaceres de la casa  y ansiosa por realizar alguna actividad en donde encontrara a Dios.

Pensaba retirarme de los Ejercicios el día en que conocí a Lorena.  Lorena hacia parte del grupo de acompañantes que gratuitamente y con mucho amor  asisten a los ejercitantes en el proceso, brindándoles escucha y atención personalizada. Ella me animó a seguir e iluminó con frecuencia mis confusiones y pesimismos.

No quiero mencionar los temas específicos que me tocaron a profundidad y que provocaron en mi algo así como una "liberación", porque sería como contar una buena película, cuando es mejor  ir a verla.  Pero si puedo decir que en ese meditar, en ese contemplar  y en ese obediente caminar bajo la dirección de San Ignacio,  el Espíritu Santo me mostró  cosas de mí  que no conocía.  Lo más importante es que me despedí de la ansiedad, del afán por hacer muchas cosas, cuando   en cada actividad cotidiana  se puede servir a Dios y cumplir a cabalidad con Su Voluntad.

Unido a esto, entendí que me faltaba MISERICORDIA conmigo misma. Comprendí que el ser tan exigente consigo mismo y el no perdonarse los errores, lleva a ser intolerante con los demás;  así que me  he tratado con cariño  y esto me ha dado  más paciencia  con los demás.  Esto no es nuevo, es volver al primer mandamiento: amar al  prójimo COMO A SI MISMO.

Otro aspecto que  el Señor me mostró con claridad fue mi IDOLATRIA, un pecado encarnado que  quita la paz  y que es difícil de  identificar pues se   disfraza de muchas maneras;  lo cierto es que  cuando  YO hago un IDOLO de mi mismo no soporto  que se empañe mi imagen, no resisto la crítica,  y cuando   IDOLATRO a los demás  me importa más lo que ellos dicen que lo que Dios dice o lo que yo mismo pienso.

Los Ejercicios de San Ignacio hacen mucho bien, por eso son tan populares, sin duda.  Los hay para  una semana o un mes o todo el año, como los tomé yo.  También hay CD's, muy claros y completos, aunque el acompañamiento  de alguien con experiencia es esencial.

LA FINCA

La búsqueda de la finca fue una pesada  tarea  que realicé durante todo el año, junto con mi mamá y mis hermanas. En algunos momentos me sofocaba de tanta  ilusión y ni siquiera  podía  dormir haciendo planes. Otras veces me aplastaba la desilusión al ver que el dinero que teníamos era irrisorio...un presupuesto bajísimo consistente en los ahorros de mi mamá.

Meses atrás, en oración sentí que el Señor me prometía  "te daré la mejor tierra, una tierra de bendición que mane leche y miel ... para la unión familiar", y entendí que  mis deseos estaban de acuerdo con Su Voluntad;  También entendí que allí le hiciera un altar grande con un letrero que dijera "A QUIEN TODO LO DA".  Sin embargo el tiempo pasaba y  no se nos abría  ninguna puerta para un préstamo bancario y  seguíamos  viendo que todo lo que nos ofrecían estaba fuera de nuestro alcance.

El señor nos iluminó y nos mostró la forma de obtener los recursos sin endeudarnos: una de mis  hermanas vendería su casa y  compraría la casa de mis papás; de esta forma, mis papás nos entregarían de manera anticipada la "herencia" y con este dinero compraríamos la finca.  Se acordó  que mi hermana y su esposo se irían a vivir con mis papás, sin incomodarlos, y más con la intención de acompañarlos y cuidarlos, y así se hizo.  Por la Misericordia de Dios ellos estuvieron allí para  ayudar a mi mamá durante la breve enfermedad de mi papá, y no se han separado de ella desde que él murió.

Llegó diciembre y la casa de mi hermana no se vendía, tampoco  parecía interesarle a nadie la permuta. Mi hermana y yo ya no teníamos ilusiones, el día 4  madrugamos a ver unos terrenos  y nos prometimos que serían los últimos... que no buscaríamos más. En la tarde falleció mi papá y en los siguientes cuatro días nos salieron tres negocios de permuta.   La última  finca que visitamos fue "amor a primera vista" para todos,  no dudamos de que era algo así como un regalo de mi papá.

Otro dato interesante es que finalmente los seis hijos participamos de este negocio, a pesar de que había dos que nunca tuvieron  esa intención; esto  fue una bendición adicional.

En  cuanto a la finca, tiene todo lo que deseábamos: un terreno impresionante de 5 hectáreas, dos buenas casas,  árboles frutales, terrenos planos para caminar o construir, una bonita entrada... en fin... un imposible que solo Dios nos pudo dar con tan poco dinero; El trabajo de limpiarla ha sido extenuante  por la acumulación de elementos en desuso  y el deterioro de algunas cosas;  también hay gallinas, gansos, conejos  y varios perros que cuidar.  Todavía es larga la lista de asuntos pendientes por arreglar, pero  la familia tiene grandes ilusiones  en hacer de ese lugar un  verdadero paraíso de descanso, y  yo  la veo como una tierra  de bendición, de unión y de oración

Para finalizar, puedo decir que tuve un año excelente en donde el Señor me mostró de nuevo su poder: Él nos puede dar todo lo que deseamos y más, Él lo provee todo: en un minuto las cosas pueden dar un giro, aunque llevemos meses luchándolas y ya hayamos perdido la ilusión.  En un segundo nos puede abrir la mente a una idea genial que todo lo soluciona.  En un segundo nos puede mostrar  aquello que nos martiriza y nos roba la paz y quitarnos con un soplo esa pesada carga.  ¡S o l o   h a y    q u e   p e d í r s e l o!