DIARIO 2020 Imprimir

OCTUBRE 26 DE 2020

"Los planes son del hombre, la palabra final la tiene el Señor". Esta frase llega a mi mente ahora que mi vida toma otro giro.

Cuando estaba segura de que el Señor me quería viviendo con mi esposo en otra ciudad con paz y tranquilidad, resulta que las circunstancias me piden quedarme instalada en Bogotá y estoy llena de inquietudes. Mi hija y su novio quieren casarse;  ella tiene 20 años y apenas está iniciando su carrera de medicina; a él le falta un año para graduarse y ninguno tiene un trabajo estable. Como mi esposo y yo estábamos en las mismas condiciones cuando decidimos casarnos, es difícil plantar una buena oposición. Tampoco los vamos a patrocinar. 

Por otro lado mi hijo mayor, Juan Diego, y su novia, se alertaron y también decidieron ocuparse de su futuro.  Así que hace dos semanas mi hijo se fue a vivir y a trabajar con su papá, para empezar a ahorrar, teniendo en cuenta que se gradúa a final de año y no tiene interés en su carrera.

Yo, que por 13 años he sentido el llamado a un ministerio de amor, materializado principalmente a través de  abrazos y cercanía a los demás, me veo cada vez más aislada -y no solo por la pandemia-; Yo que he consagrado repetidamente a mis hijos para el servicio del Señor los veo ahora camino al matrimonio...   

Siento que es un momento muy valioso, propicio para aferrarme a la fe y a la oración, propicio para  "ofrecer sacrificio de alabanza".

 

OCTUBRE 4 DE 2020

Me he sentido un poco perdida, a la deriva, alejada de Dios, y es que muy poco tiempo le he dedicado a Él. Los quehaceres “atrasados” de la casa y del apartamento - porque voy de aquí para allá- ; el compartir con los muchachos una película, una salida -cómo negarme- ; las gestiones y citas médicas, y las visitas a mi mamá en la finca, me han consumido cada día, cada semana…

El Señor se dejó sentir una noche y me pidió hacer una vigilia de oración el 27 de agosto; luego, una mañana, me pidió entrar en oración continua por toda la humanidad, en especial por las autoridades y los gobernantes. Creo que fue al día siguiente cuando unos policías causaron la muerte a un hombre y se generaron disturbios en todo el país. Mi propósito esta semana es encontrar en Villavicencio una parroquia que esté celebrando la Eucaristía presencial y trabajar en lo que tanto me ha pedido el Señor: tenerlo siempre en la mente.

 AGOSTO 11 DE 2020

Confirmado, dos empleadas de mi esposo tienen el virus. Él está muy preocupado pensando que quizás también sea positivo y que me haya contagiado a mí y a los muchachos. ¡Ay Dios! diariamente San Pablo me habla en sus cartas del gozo en la tribulación y de una fe como la de Abraham, pero ¿cómo?

 

Primero debo orar, aunque no quiero…no quiero pensar. Luego retomo mi libro de Scott Hahn y encuentro allí retratada mi angustia: el hombre desea huir de la realidad al ver el poder del mal y su “aparente incapacidad para escapar de él”; Se evade la realidad con drogas, alcohol, novelas, juegos...

Las palabras del autor me devuelven la paz. Resumo:

-un cristiano no puede tener una visión superficial de la realidad; Además no puede huir ante esos enemigos que no darán tregua, porque Dios lo llama a luchar.

-Ante los enemigos hay que considerar que el amor de Dios y su bondad son infinitamente mayores; También ángeles y santos combaten en favor nuestro.

-“Estamos en la tierra como los elementos están en el altar… para ser transformados: para morir a nosotros mismos, vivir para los otros y amar como lo hace Dios”.

- “Todo en la historia del mundo y en nuestra historia personal coopera para el bien de los que aman a Dios. Pues Cristo es Señor de la historia, su principio y su final”.

-“aunque los acontecimientos particulares parezcan buenos o malos desde «nuestro lado», Dios dirige toda la historia para guiarnos a la comunión eterna con Él. 

Esta visión es realmente bella: tú, una ofrenda viva en constante inmolación al amado, Quien te custodia, Quien te guía, Quien te espera….

JULIO 27 DE 2020

Este fin de semana volvimos a la casa para darle un vistazo a los muchachos, quienes muy animados están mercando, cocinando y manteniendo el orden, y cuyo “encerramiento” por cuarentena resulta ahora muy conveniente para mí.

Como allá no hay internet, deseaba mucho llegar para compartir aquí este “cambio de vida”, tan inesperado…estas alegrías que todavia no acabo de creer. Lastimosamente ahora escribo con el corazón lleno de rabia e impotencia: mi esposo debió devolverse anoche cuando le avisaron que los ladrones se entraron a su empresa, cortando la luz y las alarmas y robaron una suma considerable que tenían en efectivo para los pagos de la semana; revolcaron y destrozaron cuánto quisieron.

Los asaltos de bandas completas a mano armada han llenado los noticieros, además de los contagios y las muertes. Pido a Dios por la conversión de estas personas y trato de contener la rabia recordando que si estamos con Dios, todo lo que nos suceda resulta para bien ( Romanos 8;28) Jesús en ti confío.

 

JULIO 25 DE 2020

Empezando este mes mi esposo insistió en que viniera a conocer el apartamento y me sorprendió pues ya había comprado todo lo indispensable: camas, nevera, lavadora, ollas, cubiertos, vajilla y elementos de aseo. Solo hay una familia más en la torre terminada, y otras cuatro torres en construcción. Es agradable y rodeado de mucha vegetación.

Yo dije como en broma que me quedaría a vivir aquí, pero esta idea salió con tal fuerza, que no se dijo más. Han pasado tres semanas… aquí celebramos el aniversario número 34, el 19 de julio; recibí un desayuno, con flores y globos y un tierno mensaje. No podemos creerlo, hemos disfrutado mucho, estrenando, cocinando juntos y limpiando juntos, como empezando una nueva historia.

JUNIO 30 DE 2020

“Ya no eres pan y vino…ahora que eres cuerpo y sangre, vives en mi; de rodillas yo caigo a contemplar tu bondad, ¡cómo no te voy a adorar!...”

https://www.youtube.com/watch?v=gdtXFHcgHhY 

Esta canción ha estado en mi mente durante días y me llena de alegría ¡Él vive en mí! Cómo pudiera encarcelar este sentimiento y no dejarlo ir…

Mi hija me está enseñando a hacer los dibujos para el video del Evangelio Dominical con la super-herramienta que ella usa, y es algo muy entretenido.

JUNIO 21 DE 2020

Todo el mes he estado ocupada en la adecuación de la casa, pues con el respectivo permiso de la administración, entraron a trabajar el carpintero, ornamentador, electricista, los del tv-cable, los del teléfono, del gas y todavia falta un enchape en la cocina, tomas, pinturas y resanes y una baranda para la escalera. Ya va por siete meses la remodelación.

Hoy mi esposo nos trajo una gran sorpresa: las llaves del apartamento que compró en Villavicencio; lo compró sobre planos, para entrega en 2020, pero con la pandemia no teníamos esperanzas de que este plazo se cumpliera.

Cuando mi esposo nos contó que había comprado esta propiedad nos pareció justo, luego de 20 años de trabajar en esa ciudad, y ya que allí tiene la empresa; un lugar para compartir en familia durante las vacaciones. Por la cuarentena no sabemos cuando lo podremos conocer, pero le he pedido mucho a la Santísima Virgen que este lugar sea para la unión familiar, para bendición.

MAYO 31 DE 2020

El 11 de Mayo la dueña del apartamento me comunica que le ha salido un comprador y entonces necesita que le desocupe...¿podremos trastear ya que es un asunto de "fuerza mayor"?; le pido a la Virgen que me de ánimo para tramitar y organizar la salida o  paciencia para esperar. Lo primero es llamar a la empresa proveedora del Internet para el traslado del servicio; la vez pasada nos programaron visita en 15 días y ahora me dicen que hay turno para el 13 de mayo, en dos días. ¡Esto es una señal! así como el 13 de noviembre la Santísima Virgen me ayudó a encontrar el apartamento. Hablo enseguida con las administraciones  y con un señor que estaciona un camión frente al conjunto ¡y listo! el 13 ya estábamos durmiendo en nuestra casa. Faltan muchos detalles por terminar y el acceso a los trabajadores está restringido pero es una alegría estar aquí...

MAYO 7 DE 2020

Esta mañana, al orar a María Santísima, llegó a mi mente un nuevo punto de vista sobre Jesús y su misión salvadora. Como en una familia de varios hijos en que la mamá, en un momento, se desiluciona tanto del comportamiento de ellos, que decide irse y dejarlos "a su suerte"... que hagan lo que les de la gana, ya que no le obedecen. Pero el hijo más noble la recuesta en su cama, le lava loza y le hace el almuerzo, y la mueve a tanto amor, que ella se queda. La gratitud de él repara por el agravio de todos y alcanza el perdón para todos. ¡Jesús tenía que hacerse hermano, igual a nosotros, para poder compensar nuestras faltas!.

En otro momento pensaba en que hay algo que me gusta mucho de esta cuarentena y es que es más fácil alejarse de habladurías y enredos. Sobre esto entiendo que, con aislamiento o sin él, el simple silencio construye muros que permiten conectarse más con el cielo que con la tierra y que "mientras más se habla, más se peca".

ABRIL 27 DE 2020

Hoy el gobierno ha dado autorización a algunos sectores productivos para que reinicien actividades con los debidos protocolos de seguridad; un enorme porcentaje de la ciudad debe seguir paralizado y la tragedia que enfrentan los más pobres solo Dios la conoce. Igual el desespero y el desánimo llega hasta a los más afortunados, como nosotros.

Ha venido a mi mente Monseñor Van Thuan, y no veo la hora de buscar su historia y releerla; las palabras de este sacerdote vietnamita quizá puedan animarnos en este momento.

 

Fue arrestado en 1975, tras ser nombrado obispo de Saigón, y desde ese momento decidió no obsesionarse con su liberación: “Yo no esperaré. Voy a vivir el momento presente colmándolo de amor…Si me paso el tiempo esperando quizá las cosas que espero nunca lleguen. Lo único que con seguridad me llegará será la muerte”.

Sufría pensando en su pueblo separado obligatoriamente de la fe y empezó a escribirle cartas a las comunidades – a la manera de San Pablo- motivando a una acción permanente desde el amor.

“¿Cómo llegar a esta intensidad de amor en el momento presente? Pienso que debo vivir cada día, cada minuto, como el último de mi vida. Dejar todo lo que es accesorio, concentrarme sólo en lo esencial. Cada palabra, cada gesto, cada conversación telefónica, cada decisión es la cosa más bella de mi vida; reservo para todos mi amor, mi sonrisa; tengo miedo de perder un segundo viviendo sin sentido...”

“Con frecuencia la humanidad se encuentra en la incertidumbre, confundida y preocupada, pero la Palabra de Dios no pasa; recorre la historia y, con el cambio de los acontecimientos, permanece estable y luminosa.”

“El camino de la esperanza está enlosado de pequeños pasos de esperanza.
La vida de esperanza está hecha de breves minutos de esperanza.
Como Tú, Jesús, que has hecho siempre lo que le agrada a tu Padre. Cada minuto quiero decirte: Jesús, te amo; mi vida es siempre una “nueva y eterna alianza” contigo. Cada minuto quiero cantar con toda la Iglesia: Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo...”

(Datos tomados de un articulo de ACIPRENSA)

 

ABRIL 6 DE 2020

Hoy se inicia la “Semana Santa” y parece mentira que los templos estén cerrados. Tomo mi Biblia y repaso las palabras que me mostró alguna vez el Señor (Lamentaciones 2,7):

El Señor ha rechazado su altar,

su santuario ha desdeñado;

ha dejado a merced del enemigo

los muros de sus palacios;

 

y es que hasta los profetas estaban llenos de falsedad, denuncia el versículo 14, porque en lugar de edificar al pueblo, le vendían falsas ilusiones. Esto dibuja muy bien a tantos “pastores” de nuestra iglesia que hoy están pisoteando el Evangelio para acomodarlo al deseo del mundo y de la carne: ¡que nada sea pecado!

¿Qué hacer con los templos cerrados? ¡todavía nos queda el internet!; pero, ¿Qué hacer si colapsara el internet y quedáramos verdaderamente aislados? Jesús le dijo a la Samaritana: “Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque así quiere el Padre que sean los que le adoren. Dios es Espíritu; y los que le adoran, deben adorar en espíritu y verdad” (Juan 4;23-24)

¿Qué significa esto? En abril de 2015 el Señor me hizo entender que lo importante es la intención; si mi intención es complacerlo, agradarlo y no ofenderlo, lo adoro en espíritu y verdad; si elijo todo lo bueno, lo cierto y lo que es acorde con el amor, estoy haciendo Su Voluntad. En últimas nos pide confiar en Él, dominar los propios defectos, actuar con amor.

Ahora bien, si no nos fluye la oración, pronunciar el nombre de Jesús tiene mucho poder, pues Dios ha puesto este nombre sobre todo nombre, “para que ante ese nombre se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra” (Filipenses 2;9-10).

Jesús, ¡gracias!; Jesús ¡sálvanos!; ¡Jesús, Jesús, Jesús!

 

ABRIL 1 DE 2020

He recibido varios mensajes en donde se recomienda  colocar una cruz en las puertas de nuestras casas o hacer en ellas el signo de la cruz con agua bendita o aceite de oliva, pidiendo a Dios que proteja la familia y pase de largo la enfermedad; es momento de volver a la oración y fortalecer la fe.... el Señor tiene los brazos abiertos.

 

“Padre Todo-Misericordioso, haz que aquellos que por más que oyen no llegan nunca a comprender, escuchen esta vez Tu Voz y comprendan que eres Tú el Santo de los Santos; abre los ojos de aquellos que por más que miran no llegan nunca a percibir, para que vean esta vez con sus propios ojos Tu Santo Rostro y Tu Gloria; Pon Tu Dedo en su corazón para que ese corazón se abra y comprenda Tu Fidelidad; Te imploro y Te pido todo esto, Padre Justo, para que todas las naciones se conviertan y sean sanadas por las Llagas de Tu Amadísimo Hijo Jesucristo; amén.”

(VVeD)

MARZO 30 DE 2020 – RECEMOS EL ROSARIO

El primero de noviembre de 2016 el Señor en oración me pidió traer una cruz que tenía guardada y me la bendijo muy especialmente; luego, en varias ocasiones me ha pedido orar con ella y me ha prometido concederme lo que le pida. Hoy quiero levantar esa cruz por el fin de la pandemia que aflige al mundo  y que deje frutos de salvación.

MARZO 27 DE 2020

Esta semana deberíamos tener la casa lista, remodelada, para habitar; sin embargo desde hace 8 días decretaron cuarentena en la ciudad y ninguno de los contratistas pudo terminar. Entonces quedamos doblemente “atrapados” porque no podemos devolvernos a nuestra casa. Todo el lugar cubierto de polvo; montones de cajas y bolsas esperando ser liberadas; herramientas y restos de materiales de construcción; closets y cocina “a medias”; un gran hueco sin ventana… ¿qué hacer? ¿con qué ánimo? ¿qué esperanza tenemos ante esta pandemia que amenaza con empeorar?

El miércoles, no sabía que era una fiesta de la Virgen (la Anunciación), me desperté a las 4a.m. sin sueño así que me incorporé a hacer el rosario. La Santísima Virgen, como siempre, me llena de paz, me ilumina, me anima; entendí que el Señor puede acabar con esta situación de incertidumbre en un solo día, por ejemplo con una vacuna…Él tiene el control.

Entendí también que no debía esperar para “recuperar” mi casa y con renovado aliento volé hacia allá. Fue muy claro que debía empezar por revisar el sanalejo para botar lo que era de botar y guardar lo de guardar, y seguidamente, con nítidas instrucciones que llegaron a mi mente, fui limpiando, botando, separando lo que se puede regalar. Una división de vidrio que no se llevaron para reciclaje me sirvió como ventana y estoy colocando cada cosa en su lugar, aunque los muebles no estén terminados: la casa se ve linda. No me imagino cómo en dos días he podido hacer tantas cosas, imposible sin la cercanía de María Santísima.

Todavia me parece mentira lo que está pasando en el mundo, pero no dejo de agradecer a Dios porque va a salvar muchas almas a través de esto, sin duda. También le pido piedad… provisión para los que no pueden salir a ganarse el diario.

Hace días me preocupaba por el posible desabastecimiento de alimentos y sentí que “el que ayuna en tiempo de abundancia por amor a Dios, se hartará en tiempo de escasez”, Él es fiel.

La Diócesis está transmitiendo la Eucaristía, el rosario y adoración al Santísimo en vivo desde varias parroquias; mi párroco, por su parte, está celebrando la misa a través de zoom y resulta agradable y cálido ver caras conocidas.

MARZO 3 DE 2020

El Señor me ha insistido en la oración permanente y, como me quejo de no poder controlar la mente, me ha dicho que me conviene ayunar; lo he hecho intermitentemente y cada vez es menos duro, por gracia de Dios.

El miércoles de ceniza  ayudé a imponer ese signo a muchas personas que llegaron en la tarde al templo pero no noté que se conmovieran tanto como los tres años anteriores.

Para ese día, se me ocurrió entregar a los fieles una imagen impresa de Jesús, a manera de felicitación por ponerse la ceniza, con la frase que Él me inspiró una vez: ¡Bien hecho! el primer paso para ser santo es reconocerse necesitado de Dios. Una señora de la parroquia me sugirió plastificar la imagencita y entonces pensé en hacer mejor unos separadores de hojas con la frase, y adornarlos con flores secas. Hice unos 300. También sucedió que la directora de un jardín infantil solicitó llevarle la ceniza a sus pequeños estudiantes y -como yo estaba ahí en ese momento- me pidieron el favor de hacerlo. Corrí a comprar un títere y lo vestí como Jesús e hice una cruz de su tamaño para atraer la atención de esos niños; Yo estaba un poco aturdida sin saber cómo hilar la catequesis, pero al final, una señora muy ungida llegó al  jardín y dirigió la oración y todo resultó bien.

Luego me derrumbé porque sentí que me juzgaban mal, como una persona que solo busca sobresalir y llamar la atención, debido a los separadores y el títere. Reconozco que con frecuencia me comporto emotiva, eufórica e imprudente, pero no malintencionada ni calculadora ¡y cómo me dolió!  Luché durante horas contra la tentación enorme del orgullo y la oración fue serenando mi mente. Anoche el Señor me llamó a orar y me dio esta hermosa Palabra reconfortante de Primera de Corintios 4:

 Por tanto, que nos tengan los hombres por servidores de Cristo y administradores de los misterios de Dios. Ahora bien, lo que en fin de cuentas se exige de los administradores es que sean fieles. Aunque a mí lo que menos me importa es ser juzgado por vosotros o por un tribunal humano. ¡Ni siquiera me juzgo a mí mismo! Cierto que mi conciencia nada me reprocha; mas no por eso quedo justificado. Mi juez es el Señor. Así que, no juzguéis nada antes de tiempo hasta que venga el Señor. El iluminará los secretos de las tinieblas y pondrá de manifiesto las intenciones de los corazones. Entonces recibirá cada cual del Señor la alabanza que le corresponda.

ENERO 26 DE 2020

Hace dos años -más o menos- llevo una calcedonia metida en mi media; esta es una piedrita que me regalaron para ayudarme con los problemas de mala circulación. Seguro que me funciona, pues cuando la pierdo o la dejo olvidada, un dolor e inflamación en la mano derecha me la recuerdan.

¿Es esto contrario a Dios, es superstición o sugestión? No. Santa Hildegarda de Bingen, doctora de la Iglesia, iluminada por el Espíritu Santo, escribió en los años posteriores a 1140 un tratado sobre las enfermedades y uno sobre “la Piedras que Curan”, entre otros.

Hace varias semanas busqué información sobre la santa y sus escritos y, muy animada, fui en compañía de mi hija a comprar varias calcedonias y otras piedras para familiares y amigos. Ese día oré por ellas. Luego mi hija me preguntó si acaso “las dejé caer” o “las maltraté” pues ella, que las escogió una a una, las notó alteradas; le pregunté al Señor porqué sucedió esto y entendí que nos mostraba su querer y su poder, como se lee en Eclesiástico:

42; 16 El sol mira todas las cosas iluminándolas, de la gloria del Señor está llena su obra

43; 32 Cosas más grandes que estas aún permanecen ocultas, pues nosotros hemos visto solo una parte de sus obras 33 Porque el Señor lo ha hecho todo y a los piadosos les ha dado la sabiduría

El 26 de diciembre antes de acostarme no encontré mi vieja calcedonia y entonces tomé una nueva y la puse en la media como acostumbro. Al levantarme noté que mi piedra, que era totalmente lisa y blancuzca había mutado de una forma sorprendente: le salió una especie de ampolla o vejiga y mostraba porosidades amarillentas. En los días siguientes me fijé en que aumentaban los poros y parece resquebrajarse. Al orar entendí que la piedra se estaba llevando mi enfermedad y que debo usarla hasta que se rompa.

calcedonia-compressor

 

 

 


Esta semana, en oración he entendido que el Señor quiere que publique sobre este asunto, y por eso lo hago. Las “virtudes” que tiene cada piedra, y su forma de uso son descritas de manera muy sencilla por Santa Hildegarda; su precio, en estado natural, es muy bajo -las he comprado por el equivalente a un dólar, hasta 5 dólares-. Yo recomiendo orar sobre ellas al comprarlas, para limpiarlas, diciendo: “descontamino y sello con la Sangre Preciosa de Jesús estas piedras, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”, haciendo la señal de la cruz, por tres veces; también pedirle a Dios la gracia de la sanación física a través de esta creación suya.

He usado el “agua de amatista” por dos meses y veo mi piel rejuvenecida; he visto funcionar el jaspe en minutos para desinflamar y una amiga me ha dicho que el cristal de roca, colgado al cuello, le ayudó con problemas de tiroides.

No sobra advertir que aunque haya mejoría, la medicina no se debe suspender hasta que el médico lo ordene, y que si hay síntomas adversos se debe dejar de usar la piedra.