Para Recordar

Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida, dice el Señor

Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.

EL DIEZMO, UNA BUENA INVERSION Imprimir E-mail

Esta mañana me desperté pensando en esto del diezmo y decidí escribir acerca de mi experiencia al respecto porque la economía es una gran preocupación para todos.

Desde hace muchos años -creo que más de 25- , escuché la cita de Malaquías 3;10: "Traed todo el diezmo al alfolí, para que haya alimento en mi casa; y ponedme ahora a prueba en esto--dice el Señor de los Ejércitos-- si no os abriré las ventanas del cielo, y derramaré para vosotros bendición hasta que sobreabunde"

Aunque en ese momento yo no conocía la bondad y fidelidad deDios, creí en esta palabra de inmediato y desde entonces he tratado de llevar siempre a la iglesia una parte de los dineros que recibo. En la iglesia católica no se obliga a dar limosnas ni ofrendas ni diezmos pero yo trato de dar el 10% si el dinero es mío, y doy lo que pueda del dinero que mi esposo me da para los gastos de la casa; también ocasionalmente él me entrega algo destinado para la iglesia.

Nunca me ha faltado dinero para mí y para ayudar a mis familiares o conocidos.

En esto hay muchas cosas que resaltar:

  • Dar el diezmo es una inversión porque es una petición de Dios que trae consigo una promesa, una garantía:, porque Él mismo dice: "ponedme a prueba en esto"; Y nótese que el mismo Jesús hizo alusión al mandato del antiguo testamento "no pondrás a prueba al Señor tu Dios".
  • Busco en internet que es el alfolí y encuentro que es como una tesorería, un granero o almacén creado para que el pueblo pudiera subsistir en tiempos de necesidad; en un sentido más amplio, "una fuente de bendiciones para todos".

Aquí cabe recordar que, a través de la historia, aunque la iglesia católica ha cometido graves errores también ha sido la primera en iniciativas de ayuda humanitaria creando y sosteniendo albergues y hospitales; y en todo tiempo las iglesias –en general- recogen y distribuyen ayudas para los más pobres. Por eso no es lo mismo ayudar a la familia o a un pobre que dar el diezmo a la iglesia; si bien, no hay que dejar de hacer lo primero justificándose en lo segundo... Dios provee para todo.

  • Muchas personas generosas no llevan su ofrenda a la iglesia pensando en que el sacerdote o el pastor o los servidores se la pueden robar; pues por detenerse en esto están perdiendo una gran bendición de parte de Dios... Él le pagará a cada cual según sus actos.
  • Dar la ofrenda en la iglesia es sembrar en terreno fértil, en casa de Dios; Pero si damos dinero sabiendo que ayudará a sostener un vicio o un pecado,  creo que se va por el desagüe, aunque la intención sea buena y compasiva.

Aquí algunas citas bíblicas que se relacionan con el tema de las ofrendas:

Honra al Señor con tus riquezas y con los primeros frutos de tus cosechas; así se llenarán a reventar tus graneros y tus depósitos de vino. (Proverbios 3)

. "Y el que da semilla al que siembra, y pan al que come, proveerá y multiplicará vuestra se­mentera, y aumentará los frutos de vuestra justicia" (2 Cor. 9:10).

Me parece gracioso que alguien le pida a Dios una lotería y le ofrezca el 50% para obras de caridad... Como si Él, que es el dueño de todo, lo necesitara... ¡Dios nos pide una ofrenda para bendecirnos, no porque la necesite!

"Porque mía es toda bestia del bosque, y los millares de animales en los collados... Si yo tuviese hambre, no te lo diría a ti; porque mío es el mundo y su plenitud" (Sal. 50:10,12);

"En verdad, Tu eres el dueño de todo, y lo que te hemos dado, de Ti lo hemos recibido" (1 Crón. 29:14).

El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosa­mente, generosamente también segará" (2 Cor. 9:6).

San Pablo habla de dar la ofrenda  "...Conforme a lo que tengáis..." "...si primero hay la voluntad dispuesta, será acepta según lo que uno tiene" (2 Cor 8)