Para Recordar

Hay mas dicha en dar que en recibir...(Hechos 20;35)

Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.

2017 Imprimir E-mail

DICIEMBRE 31 DE 2017

La primera lectura de hoy tomada de Eclesiástico 3 me viene muy bien:

Hijo, cuida de tu padre en su vejez, y en su vida no le causes tristeza  .Aunque haya perdido la cabeza, sé indulgente, no le desprecies en la plenitud de tu vigor. Pues el servicio hecho al padre no quedará en olvido, será para ti restauración en lugar de tus pecados.

Y la segunda lectura de Colosenses 3, trae unos buenos consejitos para cambiar la vida en el nuevo año:

 

Revestíos, pues, como elegidos de Dios, santos y amados, de entrañas de misericordia, de bondad, humildad, mansedumbre, paciencia, soportándoos unos a otros y perdonándoos mutuamente, si alguno tiene queja contra otro. Como el Señor os perdonó, perdonaos también vosotros. Y por encima de todo esto, revestíos del amor, que es el vínculo de la perfección.

OCTUBRE 24 DE 2017

La primera lectura de hoy nos recuerda que el pecado entró al mundo a través del primer hombre y  que a través de otro hombre, Jesucristo,  se nos regala la gracia de Dios.

¡Enfermo,  ahí está tu medicina! -dijo el sacerdote,  porque ¿quien es el que teniendo un remedio para su mal, opta por no aceptarlo?.

donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia”.

SEPTIEMBRE 15 DE 2017

El evangelio del próximo domingo es crucial en la vida de todo cristiano porque dibuja la misericordia de Dios frente a la dureza del hombre; presenta la parábola  de un rey que le perdona una deuda de millones a uno de sus súbditos,  mientras que éste le aplica toda la ley a otro que le debe una nimiedad; ¿Y esto que significa? la primera lectura tomada de Eclesiástico 27 lo explica con claridad:

El que se venga, sufrirá venganza del Señor, que cuenta exacta llevará de sus pecados

Perdona a tu prójimo el agravio, y, en cuanto lo pidas, te serán perdonados tus pecados.

Hombre que a hombre guarda ira, ¿cómo del Señor espera curación? De un hombre como él piedad no tiene, ¡y pide perdón por sus propios pecados!

El, que sólo es carne, guarda rencor, ¿quién obtendrá el perdón de sus pecados?

Acuérdate de las postrimerías, y deja ya de odiar, recuerda la corrupción y la muerte, y sé fiel a los mandamientos.

Recuerda los mandamientos, y no tengas rencor a tu prójimo,

recuerda la alianza del Altísimo, y pasa por alto la ofensa.

Abstente de disputas y evitarás el pecado, porque el apasionado atiza las disputas. 

El pecador enzarza a los amigos, entre los que están en paz siembra discordia.

Y si todavia no  me siento capaz de perdonar, cada vez que recuerde a esa persona  puedo orar  así:

 

toma Señor y recibe mi incapacidad para perdonar a ------- y dáme tu misericordia y tu paz

 

AGOSTO 18 DE 2017

El evangelio del próximo domingo, leído hoy a los  enfermos visitados, es el mismo de agosto 14/2011; la reflexión es muy bella y la quiero retomar:

Saliendo de allí Jesús se retiró hacia la región de Tiro y de Sidón. En esto, una mujer cananea, que había salido de aquel territorio, gritaba diciendo: «¡Ten piedad de mí, Señor, hijo de David! Mi hija está malamente endemoniada.» Pero él no le respondió palabra. Sus discípulos, acercándose, le rogaban: «Despídela, que viene gritando detrás de nosotros.» Respondió él: «No he sido enviado más que a las ovejas perdidas de la casa de Israel.» Ella, no obstante, vino a postrarse ante él y le dijo: «¡Señor, socórreme!» Él respondió: «No está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perritos.» «Sí, Señor -repuso ella-, pero también los perritos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos.» Entonces Jesús le respondió: «Mujer, grande es tu fe; que te suceda como deseas.» Y desde aquel momento quedó curada su hija.

Se destacan la fe y  la perseverancia de esta mujer, que insiste, superando los obstáculos  (el hecho de  ser mujer, el no ser judía, los discípulos, y la actitud del Señor), segura del Poder y de la Misericordia de Jesús.  Hoy también debemos aferrarnos a esa verdad: Dios quiere y puede dar lo mejor a cada uno de nosotros. El  padre José Manuel Otaolaurruchi, L.C., dice lo siguiente.

Jesucristo descubre que esta mujer a pesar de ser pagana, posee un corazón de oro del cual no sólo puede obtener la merced que precisa, sino mucho más. La forma como la pone a prueba nos puede parecer un tanto despectiva. Veamos: La mujer le suplica que sane a su hija porque estaba poseída por un demonio. Dice el evangelio que "Jesús no le contestó una sola palabra", es decir, que no le hizo ningún caso y pasó de largo como si tal cosa. Los discípulos entran en escena y le ruegan al Maestro que la atienda porque venía gritando detrás de ellos. Ciertamente no intercedieron por atención a la señora, sino porque la situación resultaba embarazosa e incómoda.

Pienso que muchos de nosotros por orgullo nos habríamos ido echando pestes, pero esta mujer insistió y volvió a suplicar: "Señor, ayúdame". La respuesta fue totalmente inesperada: "No está bien quitarles el pan a los hijos para echárselo a los perritos". ¡Esto es el colmo! Si ya había soportado la primera humillación, con estas palabras de Cristo corría el riesgo de perderla pues con semejante trato lo que provoca es salir corriendo. Por el contrario, la mujer hace gala de una profunda humildad e insiste de nuevo.

Jesús fue llevándola al límite de lo que sabía que podía dar y le concedió no sólo la curación de su hija, sino el don del conocimiento personal de Cristo como el Mesías, que supera cualquier otro don. En este pasaje debemos aprender que Dios siempre nos escucha, aun cuando parece que no nos hace caso. Su aparente indiferencia es ya una merced, pues retardando su respuesta hace que nuestro deseo crezca. Las pruebas no son abandono sino ocasiones para madurar en la fe. Hay que saber confiar que Dios siempre nos da más de lo que esperamos.

JUNIO 16 DE 2017

Esta semana se leyó en la Misa el Sermón de la Montaña y el sacerdote que está de paso por mi parroquia ha hecho unas reflexiones maravillosas sobre las bienaventuranzas, las cuales  ha reforzado con las lecturas de cada día.

El punto es que con las Bienaventuranzas podemos ir más allá en el momento de revisar nuestros comportamientos y nuestros pecados; porque los diez mandamientos  hablan, por ejemplo, de no matar, pero para llegar a matar, seguramente primero se le dio lugar al enojo, al insulto, al odio, a  la venganza.

Las bienaventuranzas trascienden esa ley que los judíos extendieron a más de 600 preceptos superficiales y nos llevan a la raíz de la tristeza y del pecado. Jesús  promete la dicha a los que tienen a Dios  en primer lugar en su vida; a los que son tolerantes, perdonan y trabajan por la paz; a los que  asumen  con fe el sufrimiento de cada día y buscan en Dios el consuelo; a los que actúan con justicia y rectitud de corazón.  Le agradezco al padre  Luis Gaitán esta síntesis:

Mt 5,1-12 Las Bienaventuranzas en el Sermón de la Montaña.

“1 Viendo la muchedumbre, subió al monte, se sentó, y sus discípulos se le acercaron.2 Y tomando la palabra, les enseñaba diciendo: 

3 Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos. 

4 Bienaventurados los mansos , porque ellos poseerán en herencia la tierra. 

5 Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados. 

6 Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos serán saciados. 

7 Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.  

8 Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.  

9 Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios. 

10 Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los Cielos. 

11 Bienaventurados seréis cuando os injurien, y os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa. 12 Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en los cielos; pues de la misma manera persiguieron a los profetas anteriores a vosotros”.

Las primeras 4  Bienaventuranzas son de la iniciativa de Dios:

La pobreza en Espíritu (5,3): indica la apertura total a Dios y a los hermanos. El “rico” en espíritu es el autosuficiente y orgulloso, hay que reconocer la necesidad de Dios.

La mansedumbre (5,4): describe a la persona que ejerce el control de sí misma en sus emociones e impulsos y es la persona que sabe convivir.

Las lágrimas (5,5): se refiere al estado de una persona en proceso de duelo por su propia desgracia o la de los otros; generalmente se vive en las rupturas de relación (la muerte, un pecado, etc.). De alguna manera se refiere a la pobreza porque hay un vacío que pide ser llenado. Hay que tener cuidado de saber con que se llenan esas carencias, se puede caer en la idolatría.

El hambre y la sed de la justicia (5,6): “hambre y sed” son dos necesidades vitales del ser humano que no admiten dilación para la solución. Esta búsqueda compulsiva de lo esencial para vivir se traslada al terreno de las relaciones: recomponer las relaciones deterioradas, es decir, la “justicia” la cual es hacer la voluntad de Dios.

Si hemos recibido y vivimos estas 4 Bienaventuranzas entonces estamos llamados a dar como respuesta las siguientes 4 Bienaventuranzas:

La misericordia (5,7): en el evangelio de Mateo el término “misericordia” está casi siempre asociado al de perdón”. Pero hay un punto de vista más amplio: donde quiera que alguien sufra allí hay que reconstruir – mediante una acogida efectiva - el tejido social deteriorado.

La pureza de corazón (5,8): no se refiere a una especie de inocencia sino a un estado de limpieza interior en que se encuentra todo aquel que ha sido purificado por el sacrificio redentor de Jesús. En un corazón puro las motivaciones son distintas a las de los demás: no hay codicia, no se guarda rencor, se valora objetivamente, sólo se desea el bien a los demás. Puedo ver con otros ojos, los ojos de la misericordia de Dios.

El trabajo por la paz (5,9): de nuevo nos encontramos en el ámbito relacional, particularmente en ambiente conflictivo; en lugar de insistir en lo que puede desunir, por el contrario se aporta siempre a lo que puede mantener y hacer crecer las buenas relaciones: las propias y las de los demás. Porque la paz no es ausencia de conflictos sino es un don que brota de la comunión entre Dios y el Ser humano.

La persecución por causa de la justicia (5,10-12): la identificación con Jesús y el compromiso profético con su Reino tiene su precio: lleva a compartir el destino doloroso del Maestro. La persecución viene de diversas formas, pero la más destacada es la difamación. Pero a pesar de toda la violencia que se le viene encima, el discípulo no responde con violencia; es verdad que es una víctima inocente, pero su actitud es otra, la de la resistencia de la alegría: no hay alegría mayor para un discípulo que el saber que se parece en todo a su Maestro Jesús y que no espera vanaglorias ni aplausos del mundo.

 

JUNIO 4 DE 2017 – FIESTA DE PENTECOSTES

Cada año la iglesia conmemora la venida del Espíritu Santo y exalta su acción transformadora; el Espíritu de Dios, es representado como fuego, agua, viento o una paloma, pero es difícil entender realmente que es y que tiene que ver con nosotros.

Sobre esto, mi párroco hizo una dinámica muy ilustrativa. Primero entregó a cada persona una motita de algodón, que como una pequeña nube – etérea, intangible-, podría darnos una imagen de nuestro ser espiritual:

Tú eres tu cuerpo? No… porque si ves tus fotos, antes eras pequeñito y has ido creciendo y cambiando; Si engordas o envejeces o pierdes alguna parte de tu cuerpo, sigues siendo tú.

Tu eres tus pensamientos? No… porque podrías ser un gran intelectual y de pronto perder tus capacidades, hasta perder la razón y seguirías siendo tú.

¿Entonces que somos? ¡Somos seres espirituales! ¡Creados a imagen y semejanza de Dios, que es Espíritu!

Después, todos colocamos el algodón formando un cuerpo: el cuerpo místico de la iglesia, del cual Jesús es la cabeza y en el que cada persona tiene un lugar y una misión.

¿Y?

Volvemos al mismo punto: Tengo una carne que me arrastra al egoísmo y al placer pasajero,  y  poseo un Espíritu  que -si lo dejo hablar-  me pide amor y sacrificio, pero me promete gozo y paz eternos, porque es el Espíritu de Dios.

 ¿Cuál es la buena noticia? ¡que los dones del Espíritu son gratis!  -perdón, por eso se llaman dones-  solo hay que pedirlos…

DEBILIDADES Y PECADOS  Vs. VIRTUDES Y FRUTOS DEL ESPIRITU SANTO

 IRA ODIO RENCOR  Vs AMOR PERDON BONDAD RESPETO JUSTICIA AMABILIDAD COMPASION

INCREDULIDAD  Vs FE DEVOCION

REBELDIA Vs MANSEDUMBRE OBEDIENCIA

MIEDO ANGUSTIA ANSIEDAD Vs SEGURIDAD FE CONFIANZA VALOR

DOLOR  Vs GOZO FORTALEZA PERSEVERANCIA

TRISTEZA DEPRESION   Vs ALEGRIA ESPERANZA PAZ

RABIA AGRESIVIDAD Vs PAZ PACIENCIA TOLERANCIA MANSEDUMBRE DOMINIO DE SI MISMO

GULA ANSIEDAD ADICCION  Vs LIBERTAD MODERACION  MODESTIA TEMPPLANZA DOMINIO DE SI MISMO

PEREZA Vs  MOTIVACION ENTUSIASMO CONSTANCIA

SOBERBIA Vs  ORGULLO  HUMILDAD

AVARICIA Vs GENEROSIDAD DESAPEGO HONESTIDAD

ENVIDIA Vs GRATITUD POR LO QUE TENGO

LUJURIA Vs PUREZA CONTINENCIA CASTIDAD

FALSEDAD  Vs LEALTAD VERACIDAD HONESTIDAD SINCERIDAD HUMILDAD

DONES

SABIDURIA

ENTENDIMIENTO

CONSEJO

FORTALEZA

CIENCIA

PIEDAD (AMAR A DIOS COMO A UN PADRE)

TEMOR A DIOS

 CARISMAS

MILAGROS Y CURACIONES

CAPACIDAD DE GOBIERNO

PALABRA DE PROFECIA

PALABRA DE CONOCIMIENTO

CAPACIDAD PARA PREDICAR

DON DE LENGUAS

DON DE INTERPRETAR LENGUAS

VOCACION RELIGIOSA

 DISCERNIMIENTO DE ESPIRITUS

MAYO 7 DE 2017 – DIA DEL BUEN PASTOR

En el salmo 23, que se proclamó hoy en la misa, Jesús  extiende los brazos para cargar, como una pequeña oveja, al que quiera dejarse amar,  y responder -en seis versos-  a todas las inquietudes que pueda tener.

 

¿Siento que me falta dinero, atractivo, compañía? Pues cuando Jesús está cerca la plenitud es tal que nada de este mundo importa…nada.

El Señor es mi pastor;
nada me falta.

¿Que no veo la hora de llegar a la casa y encerrarme en mi cuarto para descansar y tener un poco de tranquilidad?

2 En verdes praderas me hace descansar,
a las aguas tranquilas me conduce,

¿Que me siento desfallecer por el cansancio físico o el desaliento?

3 me da nuevas fuerzas

¿Que tomo muy malas decisiones?

y me lleva por caminos rectos,
haciendo honor a su nombre.

¿Qué tengo miedo?

4 Aunque pase por el más oscuro de los valles,
no temeré peligro alguno,
porque tú, Señor, estás conmigo;
tu vara y tu bastón me inspiran confianza.

¿Que siento que no soy importante?

5 Me has preparado un banquete
ante los ojos de mis enemigos;
has vertido perfume en mi cabeza,
y has llenado mi copa a rebosar.

¿Que quiero vivir feliz y en paz?

 

6 Tu bondad y tu amor me acompañan
a lo largo de mis días,
y en tu casa, oh Señor, por siempre viviré.

 

ABRIL 20 DE 2017

En el evangelio de hoy se narra una de las apariciones de Jesús a sus discípulos, luego de su resurrección, y  se dice que   «les abrió el entendimiento para que comprendieran las escrituras».  El sacerdote comenta que a veces nos falta este entendimiento y actuamos -como nuestros antepasados- pegados a la superstición y a la magia. Muchos fieles católicos se afanan por conseguir agua bendita, una vela, una imagen o un rosario bendecido y van desesperadamente buscando un lugar en donde les impongan las manos y les oren por sanación y prosperidad; buscan una solución rápida a todos sus problemas y por eso, al ver que Dios no actúa como ellos quieren, son capaces de acudir al brujo o al “astrólogo".

 

Antes del evangelio se repitió esta frase del salmo 117: Este es el día en que actuó el Señor, sea nuestra alegría y nuestro gozo”, y el sacerdote hizo énfasis en que el día es HOY, tenemos que  escuchar lo que Dios nos pide  y tratar de obederle para empezar a recibir bendición; insistió en que pensáramos en estas 24 horas y nada más... y fue muy lindo porque lo mismo entendí ayer cuando oraba ante el sagrario, como lo describo en mi  diario.

MARZO 5 DE 2017 - EMPEZANDO LA CUARESMA

Las lecturas de este domingo se centran en la tentación; primero tenemos a Adán y Eva que sucumbieron a ella y luego a Jesús que la vence.

Sentir no es pecado, dijo el sacerdote, el pecado es consentir, aceptar, exponerse, ser tibios. Alguna vez escuché que un pecado es como un gorila pequeñito que tenemos en el hombro…, si lo alimentamos llegará el día en que su peso nos doblegará y nos impedirá movernos y querrá matarnos antes que  bajarse. ¿De dónde sacar la fuerza para combatirlo? uniéndonos a Jesús en la oración, la confesión y la comunión… Él da la gracia.

 

FEBRERO 24 DE 2017

El libro del  Eclesiastico  que se està leyendo estos dias en las Eucaristìas es espectacular; ayer hablaba de que no podemos confiarnos en la bondad del Señor y acumular culpa tras culpa y hoy habla sobre  la amistad;  Aquì un pedacito de cada uno:

No digas: «Su compasión es grande, él me perdonará la multitud de mis pecados.» Porque en él hay misericordia, pero también hay cólera, y en los pecadores se desahoga su furor. No te tardes en volver al Señor, no lo difieras de un día para otro, pues de pronto salta la ira del Señor, y perecerás al tiempo del castigo.

***

El amigo fiel es seguro refugio, el que le encuentra, ha encontrado un tesoro.El amigo fiel no tiene precio, no hay peso que mida su valor.

 

FEBRERO 21 DE 2017

La primera lectura de hoy  -tomada de Eclesiástico 2- es muy bella para animar a los que están pasando por situaciones difíciles de entender o  aceptar:

1Hijo mío, si tratas de servir al Señor,
prepárate para la prueba.
2 Fortalece tu voluntad y sé valiente,
para no acobardarte cuando llegue la calamidad.
3 Aférrate al Señor, y no te apartes de él;
así, al final tendrás prosperidad.
4 Acepta todo lo que te venga,
y sé paciente si la vida te trae sufrimientos.
5 Porque el valor del oro se prueba en el fuego,
y el valor de los hombres en el horno del sufrimiento.
6 Confía en Dios, y él te ayudará;
procede rectamente y espera en él.

7 Ustedes, los que honran al Señor, confíen en su misericordia;
no se desvíen del camino recto, para no caer.
8 Los que honran al Señor, confíen en él,
y no quedarán sin recompensa.
9 Los que honran al Señor, esperen la prosperidad,
la felicidad eterna y el amor de Dios.
10 Fíjense en lo que sucedió en otros tiempos:
nadie que confiara en el Señor se vio decepcionado;
nadie que lo honrara fielmente se vio abandonado;
a todos los que lo invocaron, él los escuchó.
11 Porque el Señor es tierno y compasivo,
perdona los pecados y salva en tiempo de aflicción.

 

 

 

FEBRERO 5 DE 2017

El evangelio de este domingo es de gran sencillez y  riqueza: “ustedes son la sal del mundo” dice Jesús a sus discípulos y también “ustedes son la luz del mundo”; y que hermoso escuchar estas palabras justamente hoy que empiezo  a llevarle la Sagrada Comunión a algunos enfermos de la parroquia.

Y es que no importa cuantos ingredientes se le agreguen a una comida… si no tiene sal, no sabe a nada;  igualmente, si no hay luz tropieza tanto el sabio como el ignorante. ¡Cuántos bellos, ricos y famosos se sienten vacíos!, ¡cuántos poderosos y sabios se sienten miserables!

 

ENERO 15 DE 2017

El evangelio de hoy narra el bautismo de Jesús y el sacerdote recalcó el protagonismo del Espíritu Santo que es quien ilumina a Juan el bautista para reconocer a Jesús como el Mesías; el Espíritu también desciende sobre Jesús y lo impulsa en su nueva vida: ha dejado la casa de sus padres, su trabajo y su privacidad para anunciar el Reino de Dios.

Cómo Juan, como Pedro, como  Pablo,  todo aquel que reconoce al Hijo de Dios debe ir a mostrarlo con valentía a los demás, con la ayuda del Espíritu Santo. Precisamente esta semana escribí en mi diario sobre la necesidad que tenemos de invocarlo…

Luz de Dios,

disipa la tiniebla de mis dudas 

y guíame. 

Fuego de Dios, 

derrite el hielo de mi indiferencia 

y abrásame. 

Torrente de Dios, 

fecunda los desiertos de mi vida 

y renuévame. 

Fuerza de Dios, 

rompe las cadenas de mis esclavitudes 

y libérame. 

Alegría de Dios, 

aleja los fantasmas de mis miedos 

y confórtame. 

Aliento de Dios, 

despliega las alas de mi espíritu 

y lánzame. 

Vida de Dios, 

destruye las sombras de mi muerte 

y resucítame.

 

(De la poesía ESPIRITU DIVINO de Ángel Sanz Arribas)