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AGOSTO 15 DE 2019 - FIESTA DE LA ASUNCIÓN DE LA VIRGEN MARÍA

Hoy el evangelio nos trae la oración del Magníficat, que recitó María al encontrarse con su prima Isabel ¡bellísima!.  En mi última confesión, el sacerdote me aconsejó orar con ella, de rodillas, entregando mis pecados así:  mira Señor la humillación de tu sierva,  mira mi orgullo, mira mi impaciencia, mira mi falta de fe...

No quiero contar lo que sentí; más bien invito a experimentarlo.

JULIO 27 DE 2019

Hoy el evangelio nos trae “la parábola del trigo y la cizaña” y creo que al oírla es fácil pensar algo como: ¡ah! ¡la cizaña de este mundo!: ahí está mi jefe…mi vecino…mi tío…

Esta reflexión hacia afuera no sirve de nada. En el 2014 el Señor varias veces me llevó a mirar mis defectos, a reconocerlos y a verlos como oportunidades de santificación, confirmando algo que ya había aprendido: ¡todos tenemos trigo y cizaña!, ¡virtudes y defectos!

Es una visión positiva y retadora: así como la tierra fértil se alimenta y se nutre con estiércol y otros desechos; así como la cizaña ayuda a sostener el trigo; mi orgullo, mi impaciencia, mi envidia y mis debilidades todas, son las que me ayudan a crecer. ¿Cómo? Llamando al Señor cada vez que aparezcan…por ejemplo: ”Señor toma esta ira y dame tu paz”.

 

JUNIO 30 DE 2019

En el Evangelio de hoy se muestra a un Jesús decidido a marchar a Jerusalén, sabiendo que allá encontrará la muerte. ¿Y no es ésa nuestra marcha diaria? ¿No caminamos todos hacia ese fin seguro? Sin embargo lo olvidamos y estamos ocupados en todo menos en la salvación de nuestra alma y en que tendremos que dar cuenta de los bienes que nos fueron dados para administrar…¡y de nuestros hijos! -dijo el sacerdote-.

Luego el evangelio narra como buscan hospedaje en un pueblo de samaritanos pero no los reciben, y dos de los discípulos quieren hacer caer fuego del Cielo para destruirlos. ¿Y no es ésa nuestra actitud muchas veces? Nos indignamos tanto ante el comportamiento de algunas personas, que las borraríamos del mapa, si fuera posible. Pero Jesús no se deja “enganchar” en la polarización, en la confusión ajena. Nosotros sí que nos dejamos arrastrar, y muchas veces creamos división por tonterías, comentó el sacerdote.

Después, de camino, un hombre muy confiado de su fe se ofrece a seguir a Jesús “a donde quiera que vaya”, pero Él lo desanima. Se puede ver que el Señor no quiere autosuficientes y tampoco tibios; Quiere hombres valientes y confiados, pero no en su propia fuerza sino en la de Dios.

MARZO 6 DE 2019 - MIÉRCOLES DE CENIZA

La invitación que la iglesia nos hace en el tiempo de cuaresma -que empieza hoy- no es a la práctica de actos de devoción aislados: oración, ayuno y limosna. Realmente es una invitación a responder al amor de Dios, a vivir como Él quiere que vivamos… a esforzarnos por cambiar el estilo de vida…a un camino de entrega y conversión permanente. 

Yo he sentido incontables veces la exhortación del Señor para que me mortifique y le ofrezca cada acto, para que hable con Él todo el día, para que ayude a los demás en todo lo que pueda, ”que la conciencia no pueda reclamarte nada"; y esto es el llamado a una vida de oración, ayuno y limosna.

Las prácticas de mortificación corporal han perdido peso y, ciertamente, si no son motivadas por el amor están vacías y no dan fruto; pero yo he comprobado que si se hacen con sinceridad abren la mente a las inspiraciones del Espíritu Santo.

“El cuerpo del que ayuna se hace diáfano y liviano, la vida interior se perfecciona y se manifiesta por visiones maravillosas, las sensaciones exteriores se anulan y la inteligencia, abandonando la tierra, se eleva hacia el cielo y toda entera se sumerge en la contemplación del mundo espiritual.” (San Serafín de Sarov)

FEBRERO 17 DE 2019

Escuchaba el evangelio de hoy y mi hijo, que estaba cerca, me dijo: ¿cómo así que “dichosos los pobres, los que lloran, los que tienen hambre”?¿cómo así que “¡ay de los ricos!”?¿acaso es pecado ser rico?...

Y es que, en verdad, es difícil de entender y de explicar; y le preguntaba a Jesús, cómo podría responderle algo sencillo… -Simple: al que está vacío de sí mismo ¡Yo lo puedo llenar!

Y es que, como lo ha repetido el papa Francisco, hoy en día nos ataca el individualismo, el aislamiento, la autoreferencialidad, el orgullo, la autosuficiencia, la indiferencia… basta mirar las noticias para ver las cosas terribles que puede hacer un ser humano sin Dios.