Para Recordar

Él perdona todas tus culpas,  cura todas tus dolencias, rescata tu vida de la fosa, te corona de amor y de ternura...
2020 Imprimir E-mail

JULIO 29 DE 2020

Digo por la fe, gracias Señor, gracias... Yo confío en ti; no obstante siento miedo al mirar a mi alrededor y hoy me uno a la súplica  del salmista:

¡Líbrame de mis enemigos, oh Dios mío, de mis agresores protégeme,

líbrame de los agentes de mal, de los hombres sanguinarios sálvame!

Mira que acechan a mi alma, poderosos se conjuran contra mí; sin rebeldía ni pecado en mí,

Yahveh, oh fuerza mía, hacia ti miro.

Pues es Dios mi ciudadela,el Dios de mi amor viene a mi encuentro.

Dios me hará desafiar a los que me asechan.

Yo, en cambio, cantaré tu fuerza, aclamaré tu amor a la mañana;

pues tú has sido para mí una ciudadela, un refugio en el día de mi angustia.

Oh fuerza mía, para ti salmodiaré, pues es Dios mi ciudadela, el Dios de mi amor. (Del salmo 59)

JULIO 27 DE 2020

“Les voy a esconder mi rostro, a ver en qué paran. Porque es una generación torcida, hijos sin lealtad (Deuteronomio 32;20).  La primera lectura y el salmo de hoy reflejan la ira de Dios; esto me da la oportunidad de mencionar el libro espectacular que estoy releyendo: “La Cena del Cordero”  de Scott Hahn.

Este libro, muy agradable de leer, cuenta como el autor – que no era católico- encontró en nuestra misa una bella y coherente explicación del libro del Apocalipsis. Aunque es una visión esperanzadora no deja de mencionar la ira de Dios, la Justicia de Dios unida a su Misericordia; el amor de un Padre que no nos quiere obligar y entonces “nos deja que experimentemos las consecuencias naturales de nuestros pecados…”, y en la terquedad, algunos llegar a voltear su escala de valores, llamando mal al bien y bien al mal. ¿Qué debemos hacer para que el entendimiento no se oscurezca de tal forma? Resistir al pecado y, si caemos, arrepentirnos, volver el rostro siempre a Dios con humildad.

Me gusta mucho lo que dice de la Palabra de Dios porque yo siempre lo experimento: “…con frecuencia el sentido más profundo de la Sagrada Escritura está muy próximo al corazón de cada uno de nosotros y la aplicación mas amplia nos atañe muy cerca…” y, aunque “el sentido literal puede describir una persona, lugar o acontecimiento históricos”, el sentido espiritual revela una verdad que toca la historia y la circunstancia personal.

MAYO 4 DE 2020

Esta mañana el Señor me recalcó esta frase del evangelio: También tengo otras ovejas, que no son de este redil; también a ésas las tengo que conducir y escucharán mi voz; y habrá un solo rebaño, un solo pastor (Juan 10;16). Mas tarde veo en una noticia que el papa Francisco dice: "Y como la oración es un valor universal, he aceptado la propuesta del Alto Comité para la Fraternidad  Humana para que el próximo 14 de mayo los creyentes de todas las religiones se unan espiritualmente en un día de oración y ayuno y obras de caridad, para implorar a Dios que ayude a la humanidad a superar la pandemia del coronavirus"; Me duele y me asombra al ver comentarios llenos de veneno y ofensa...no solo de los incrédulos sino también de supuestos cristianos. Más tarde al leer la Palabra me encuentro con una buena explicación: "Para los limpios todo es limpio; mas para los contaminados y no creyentes nada hay limpio. pues su mente y conciencia están contaminadas. Profesan conocer a Dios, mas con sus obras lo niegan; son abominables y rebeldes e incapaces de toda obra buena (Tito 1;15-16).